Por Rosalía Larocca

Él de Cáncer, ella de Piscis. Ya desde la astrología la auténtica dupla detrás de Rotunda parece tener mucho que un proyecto empresarial y familiar en común. Sensibles, emocionales e intuitivos han sabido construir un imperio a partir de una mirada reflexiva y personal de la moda.
Con fuerte impronta local, ambos crearon la marca hace casi 12 años. Lo que comenzó siendo un desafío laboral, acabó uniéndolos como pareja. De Rotunda se enamoraron y en Rotunda se enamoraron.
Distintos e iguales. Él espiritual y verborrágico, organizado y audaz. Ella bohemia y creativa, inquieta y pasional. A Sofía Domínguez y Kevin Jakter los unen las diferencias necesarias para complementarse. Quizás ese sea el secreto del éxito detrás del universo Rotunda.
¿Cómo surge la idea de crear Rotunda?
SD: Rotunda surge de un deseo innato de crear un universo que siempre supe que quería que trascendiera. Yo amo la moda y desde que tengo uso de razón me comunico a través de la ropa. Fue lo que estudié, de hecho. Pero siempre tuve claro que quería crear un universo que pudiera abarcar mucho más: una visión de diseño, de arte, de humor, de amor. Así surge Rotunda, y el nombre también venía ligado a que quería una identidad fuerte, clara y contundente. La primera oficina fue en el apartamento de mis padres, en Bella Unión.
KJ: Yo me sumé unos seis meses después. Rotunda abrió en septiembre de 2013 y mi llegada al equipo fue en mayo de 2014. En ese momento, tenía 22 años, estaba estudiando Administración de Empresas y era compañero de Carolina Sosa, cofundadora de Rotunda junto con Sofi. Estaba trabajando en el departamento de Marketing de Hyundai, pero siempre fui muy emprendedor y soñaba con hacer muchas cosas. En un viaje por Estados Unidos surgió el deseo de crear una marca de ropa; no sabía nada de la moda ni de la industria fashion o retail, pero le escribí a Caro. Nos juntamos y me di cuenta de que las chicas eran tremendamente creativas, pero que yo podía sumar desde el desarrollo organizacional, la visión estratégica y otras cualidades intrínsecas a trabajar en una empresa de muchos años de trayectoria y consolidada. En realidad, fui a juntarme con la idea de conversar y tener más conocimiento para armar mi propia marca, y de pronto sentí una corazonada. “Me quiero asociar a ustedes, ¿cómo la ven?”, les dije. Y empezamos.

“Juntos somos una plataforma que trasciende el producto”. Sofía Domínguez
¿Cómo fue integrarte a ese mundo tan distinto al de la industria automotriz?
KJ: Me río porque se me viene a la mente la primera colección en la que participé. Me acuerdo de ir a comprar telas con Sofi, Caro y Lau, que es directora de Diseño y está con nosotros desde que empezamos. En mis 22 años nunca en la vida había pisado un taller y era muy interesante ver cómo se hacían las prendas. Lo vivía con muchísima curiosidad, ver cómo cortaban los moldes. Era un viaje, me fascinó. Esa colección fue mágica, y no me olvido de la sensación de estar creando algo nuevo. Me acuerdo perfecto de los tapados de paño, las t-shirts divinas. Después en 2015 empezamos con los zapatos y también fue un viaje hermoso. Tengo los mejores recuerdos del inicio de Rotunda, me emociona mucho cómo empezamos y todo nuestro desarrollo hasta el día que hoy. Seguimos aprendiendo y trabajando con el mismo amor.
¿Seguís teniendo alguna prenda de la primera colección, Sofi?
Sigo teniendo algunas prendas tejidas de nuestra línea handmade y unas botitas de charol que son muy atemporales y siguen revigentes. También conservo alguna prenda sastrera de lino. Tenía nuestra icónica t-shirt Cumbia Nena, pero la perdí en un viaje.
¿Qué dirían vino a sumar la marca al ecosistema de la moda uruguaya?
SD: Creo que, desde el diseño, vinimos a sumar un aire sofisticado y artístico de la moda. Y, a su vez, a nivel empresa, nos destacamos por el talento y la calidez humana. Somos una marca de gente muy joven, muy creativa y con una mirada bastante consciente del mundo y del impacto que tenemos en él. Así que diría que juntos somos una plataforma que trasciende el producto.
KJ: Siempre fuimos una marca vanguardista e innovadora, con valores intrínsecos que de alguna forma se exteriorizan en lo sutil o en lo dicho. Y eso sucede desde adentro hacia afuera. Ponemos a las personas en el centro de la organización, por eso hablamos de la Tribu Rotunda. Valoramos mucho al ser humano y creo que eso es un gran diferencial, aunque no me gusta hablar en términos de competencia. Nuestro gran valor y aporte es poner a las personas en el centro. Somos seres humanos viviendo en esta experiencia, todos con talentos diferentes, una gran pasión por lo que hacemos, jóvenes y emprendedores. Somos una marca con disrupción y con ganas de crecer con amor. Si tuviera que definir Rotunda a nivel de branding, es una marca sofisticada, elegante y de alta calidad. Después incluimos la calidez humana, que siempre la trabajamos internamente, pero en un momento dijimos trabajémosla también en las tiendas y en la comunicación.
¿Qué perspectiva tiene cada uno de la moda?
KJ: Personalmente, me considero un hombre emprendedor, no sé si soy un amante de la moda. Me gusta el universo creativo, los negocios, el emprendedurismo y el liderazgo. Me apasiona cocrear, la expansión, la visión estratégica. Pero, si te soy sincero, la moda nunca fue una pasión ni antes ni después de Rotunda. Veo la moda como una posibilidad de comunicar nuestros valores y nuestra forma de vivir. A través de un outfit uno se puede sentir más empoderado o incluso cambiar la actitud. La forma en que nos vestimos habla de nosotros y nos hace sentir particulares. Ayer, por ejemplo, me puse un trench de mi abuelo, que en paz descanse, y me hizo sentir sensaciones. Hoy me puse un tapado de paño que compré hace poco porque me gustaba mucho, y me sentí identificado, muy cómodo. Entonces, desde Rotunda, vivo la moda como una forma de acompañar a las personas desde ese lugar. Nos preguntamos mucho cómo hacemos sentir a las personas a través de nuestras prendas.
SD: Mi mirada de la moda es mucho más visual y estética. Kevin va más allá, le importa el impacto que quiere dejar en el mundo, aunque desde un comienzo los dos tenemos claro el mensaje que queremos transmitir. Hoy nuestros productos son el medio, el fin va más allá. Queremos contar historias que lleguen al corazón, pero disfrutamos la moda desde diferentes lugares.
¿Cómo describiría cada uno a su pareja en lo laboral y de qué manera sienten que se complementan?
SD: Kevin es visión, expansión, liderazgo y riesgo. Tiene toda una parte emprendedora alucinante. Siempre digo que yo voy atrás de Kevin haciendo “lindos” sus proyectos. Obviamente tengo un factor líder también, superhumano y empático. Nos complementamos muy bien. Quizás yo vuelvo bello lo visual y estético de proyectos o cosas que se le ocurren a él. Kevin es mucho más arriesgado, es la pata de riesgo en este dúo. Yo soy más temerosa, pero acompaño.
KJ: Sofi es una crack, la mujer de mi vida y la madre de nuestro hijo Aki. Trabajando tiene un ojo estético creativo y único, siempre lo digo. Si bien no me considero una persona demasiado organizada, en eso somos muy distintos. Sofi tiene un nivel de creatividad y de arte inmenso, pero no usa mails. ¡Me hace viajar! Trabaja por Whatsapp. Al principio no entendía, le decía que se iba a volver loca. Pero nos complementamos de una manera increíble. Su visión creativa, estética y artística va al detalle del detalle. Capaz yo sueño con algo gigante y ella lo vuelve impresionantemente lindo. Mi perspectiva siempre es más macro. Tenemos miradas diferentes del mundo y es hermoso que eso pase. Coincidimos en liderar desde el amor, estamos completamente de acuerdo en los valores y creo que hemos aprendido a liderarnos nosotros mismos. Somos un match muy lindo. Ella confía en mí y yo confío en ella. Siempre es un: “¡hagásmolo!”.

“Nos preguntamos mucho cómo hacemos sentir a las personas a través de nuestras prendas”. Kevin Jakter
¿Qué es lo más divertido de trabajar juntos?
SD: Creo que conocernos y acompañarnos tanto en todo el proceso. Realmente como pareja, aparte de socios, conocemos luces y sombras de cada uno y eso también te da como una honestidad clave a la hora de trabajar juntos.
KJ: Lo más divertido es que hemos viajado por el mundo, conociendo ciudades y compartiendo un montón de experiencias maravillosas. También ver crecer un proyecto, que es casi como un hijo. Cuando arrancamos, yo tenía 22 y Sofi 25. Hoy, 12 años después, son impresionantes todas las experiencias y anécdotas divertidísimas que hemos vivido, además de compartir un proyecto mucho más grande que es el familiar.
¿Y lo no tan divertido?
SD: Quizás que a veces los conflictos del trabajo se trasladan a la casa. Aunque probablemente eso pasaría sin ser socios. Pero bueno, a veces todo se ve permeado por Rotunda. Tenemos que saber cortar.
KJ: Lo mismo. Ser socios, pareja y padres, nos obliga a tener que regular un poco cuándo hablar de Rotunda y cuándo no para que no sea lo único de nuestras vidas. De repente yo puedo estar estresado por algo de la marca y Sofi no tiene cómo solucionarlo o viceversa. Hay que medir bien cuánto charlar en casa de trabajo, pero es mucho más lo bueno de estar juntos en este proyecto, que lo negativo.
Ya hace un tiempo que apuestan por hablar de temas fuertes y reflexivos: el día verde en el Black Friday, la adopción de animales, y ahora el paso del tiempo. ¿Cómo se dan esos procesos creativos?
SD: Siempre hablo de los signos porque creo que está en nuestra naturaleza ser muy sensibles, profundos y reflexivos. Kevin es Cáncer y yo Piscis. Desde el día uno hemos querido traducir a Rotunda esa naturaleza. En un momento estuve un poco peleada con la frivolidad de la moda, pero después me amigué y encontré que desde una plataforma podíamos contar cosas interesantes. Es muy lindo comunicar a través del diseño. Siempre hemos puesto en juego cosas que nos movilizan personalmente para llevarlas a nuestro mundo, que es Rotunda. Hemos hecho pila de cápsulas y de proyectos con un impacto que va más allá del producto o de la moda, y eso nos llena el corazón. Rotunda tiene mucha energía de Piscis. A todos nos empuja contar algo más, cada shooting es una oportunidad de aportar algo.
KJ: Hace muchos años empezamos con nuestro desarrollo emocional y espiritual. En ese despertar hicimos un montón de terapias alternativas y caminos espirituales diferentes, meditaciones, reiki, constelaciones, biodecodificación, aprendimos un montón de cosas de la Kabbalah. Y empezamos a necesitar transmitir hacia afuera ese impacto emocional que estábamos viviendo adentro. Somos parte de una industria que puede parecer frívola, que contamina. Entonces, ¿cómo ponemos nuestra esencia en este gran proyecto? Así, comenzamos a comunicar lo que somos a través de Rotunda, a pensar en el impacto social, ambiental y espiritual. Como seres humanos estamos caminando en esta realidad física y queremos, desde nuestro humilde lugar, poder hacer un mundo mejor, arrancando por nosotros mismos, por nuestra familia, por nuestro entorno, por nuestra tribu y por los mensajes que podamos dar a la comunidad que nos sigue.
De aquellas tres campañas, ¿cuál ha sido favorita y por qué?
SD: La realidad es que cada una tiene lo suyo. Me acuerdo puntualmente el día que creamos la de Green Friday. Estábamos en una sala de reuniones y nos preguntábamos cómo hacer para dar otro mensaje ese día. Personalmente, lo que hacemos con Animales sin Hogar me llena el corazón porque tengo un alma rescatista. Nosotros tenemos tres perros adoptados y hemos rescatado muchos más a los que les conseguimos hogares. Siento que en esa campaña realmente cambiamos la vida de las personas y de los animales, que tienen la posibilidad de encontrar un nuevo hogar.
KJ: A mí me gusta mucho la campaña de Green Friday porque siento que hicimos un cambio de paradigma. El Black Friday es un día de consumo a diestra y siniestra, de consumir por el simple hecho de hacerlo. Nosotros decidimos ponernos firmes en el mensaje de cuidar el planeta. Mientras otras marcas están vendiendo con un 50 o hasta un 70% de descuento, nosotros vendemos a precio lleno, donando el 30% de las ganancias a proyectos de reforestación nativa. La gente nos acompañó y fue un orgullo. Hoy vamos como por el quinto o sexto año haciendo el Green Friday.
Desde esa perspectiva, lejos de la frivolidad, viven la moda es una herramienta potente de comunicación. ¿Tenían claro este camino desde el comienzo o se fueron transformando?
SD: Tal cual lo que decís. Me llevó años de terapia y de madurez vivirlo así. Me hubiese encantado incorporarlo antes para disfrutarlo más o sentir menos culpa, pero la idea fue madurando conmigo y con terapia, coaching y un proceso interno importante.
KJ: Definitivamente nos fuimos transformando y seguimos en transformación. Creo que el gran quiebre fue en 2018, cuando nos empezamos a cuestionar cómo extrapolar ese camino de desarrollo emocional y espiritual que estábamos viviendo, a nuestro emprendimiento. Por lo general, la industria de la moda comunica de forma muy frívola y nosotros estábamos formando parte de esa realidad que no estaba tan alineada con nuestros valores personales. Entonces, nos propusimos aprovechar la oportunidad y generar impacto. Para poder comunicar estas campañas, trabajamos desde el corazón, tocando alma a alma. Nos transformamos y nos seguimos transformando. Siempre nos planteamos cómo es el próximo paso para comunicar desde este lugar, para poder aportarle más a la vida y a las personas que confían en nosotros.
¿Qué tienen ustedes de Rotunda, y Rotunda de ustedes?
KJ: Wow, me interpela un poco esta pregunta. Rotunda es parte de mí y Rotunda parte de mí. Me siento identificado desde la innovación, la potencia, la expansión, la creatividad, el mensaje positivo, el desarrollo humano. Rotunda me enseñó muchas cosas que hoy incorporé en mi vida, cómo plantearme, cómo dejar algo positivo en el otro y cómo incorporar la belleza en mi vida diaria, en los detalles. Me enseñó todo un mundo creativo, a explorar lo desconocido. Crecí con Rotunda, entonces un montón de cualidades las fui adquiriendo en la marcha. También aprendí mucho de Sofi, de nuestros equipos, de los grandes líderes que tenemos. Rotunda es un viaje. Personalmente, es un sueño mucho más grande que una empresa. Es gran parte de mi vida y tengo sueños muy lindos para los próximos 12 años. Vamos bastante seguido a desayunar a Otero con Sofi y Aki, y sentimos que de a poco se va convirtiendo en una empresa familiar también. Tiene una cosa de dulzura y amor. Y Rotunda tiene gran parte de lo que somos nosotros y toda la tribu.
SD: De nosotros Rotunda tiene nuestro liderazgo humano, nuestros inputs de impacto, que nos movilizan personalmente. Diría que tiene mi amor por lo visual. ¿Y qué tenemos nosotros de Rotunda? Creo que nos fuimos mimetizando. Es como un ida y vuelta constante. El amor por el diseño, por el interiorismo, y por conocer causas que fuimos descubriendo a través del equipo. Rotunda también nos fue educando y mostrando diferentes mundos ópticos que nos enriquecen zarpado, personal y profesionalmente.





