Stirling en juego

Sus primeros pasos en el mundo del polo se dieron de manera natural, casi inevitable. Y es que este deporte forma parte de la tradición familiar. Creció en Soto Grande, España, donde su padre era manager e impulsor del polo local. Los fines de semana estaban marcados por el taqueo en el club, las clases en la escuelita y largas horas de juego junto a un grupo de chicos. Su adolescencia transcurrió entre Uruguay e Inglaterra, siempre acompañado por el polo en cada etapa y geografía.